miércoles, 26 de septiembre de 2012

Morcillas vegetarianas en el corazón de Neukölln


Neukölln es un barrio lleno de negocios curiosos.

Entre ellos, el último que ha llamado mi atención es un restaurante vegetariano que ofrece morcillas vegetarianas (Vegetarische Blutwurst). Los productos derivados del cerdo no suelen ser un elemento habitual de las dietas vegetarianas, así que me acerqué a charlar con el dueño del establecimiento, Karl Schweriglieb, para indagar acerca de las características de estas morcillas que se están convirtiendo en un punto de referencia culinario de la escena vegetariana berlinesa.


El tiramisú de morcilla, uno de los postres estrella de la casa. 


Cork Monsieur- Guten tag Karl, nuestros lectores deben estar un poco atónitos. Podrías contarnos en qué consisten las morcillas vegetarianas?

Karl Schweriglieb- Bueno, se trata de las morcillas de toda la vida, tanto en su versión “morcilla de Burgos” (rellena de arroz), como en la versión más standard. La particularidad de nuestras morcillas estriba en el hecho de que garantizamos que en su proceso de elaboración, no se ha matado a ningún cerdo.

CM- Ciertamente se trata de una idea innovadora. Pero nuestros lectores se preguntarán con razón, cómo se elaboran morcillas sin matar a ningún cerdo, ni recurrir a los sosos sustitutivos clásicos como la soja o el seitán.

KS- Bueno, todo empezó un día a raíz de una conversación con Luka, un cliente esloveno de nuestro establecimiento que se preguntaba si la morcilla debía ser considerada un alimento cárnico. En esencia, una morcilla se confecciona con sangre de cerdo, pero no contiene carne propiamente dicha. Después de las bromas iniciales, decidimos plantearnos la cuestión seriamente.

El asunto es que las morcillas se elaboran tradicionalmente en un momento posterior a la matanza del cerdo.

El reto que nos planteamos era integrar la morcilla en la dieta de aquellos vegetarianos a los que, a pesar de negarse a alimentarse de proteinas provenientes de animales muertos, no les hacía ninguna gracia renunciar al placer gastronómico de una buena morcilla.

Es así como nació la idea de la morcilla vegetariana.

Se trata de morcillas producidas con sangre de cerdos vivos, a los cuales se les retira la sangre procurando causarles las mínimas molestias, y siempre en el marco de la extracción de muestras enfocadas a analizar la presencia de enfermedades y dolencias. Lo cual tiene la doble ventaja de no hacer sufrir a los animales en balde, y por otro lado, de utilizar sangre de primera calidad, exenta de cualquier tipo de infección bacteriana que pudiera afectar al consumidor final humano.

CM- Se trataría pues de una costumbre similar a la de los Masái de Kenia y Tanzania, que beben la sangre de las vacas directamente del cuello de las reses vivas?

KS- No se me había ocurrido la comparación, pero si, el concepto es muy parecido. Al igual que muchos vegetarianos comen huevos y productos lácteos, nos parece que la morcilla es un alimento incorporable a la dieta vegetariana, siempre que el orígen de esta sea el de aquellas granjas vegetarianas acreditadas que nos proveen las morcillas. Tenemos una tolerancia cero hacia aquellas granjas en las que se asesina a los cerdos con la excusa de la alimentación humana.

Los cerdos de nuestros granjeros socios llevan una vida tranquila y feliz, y mueren de manera natural.

CM-Han pensado en la posibilidad de servir chorizo vegetariano? Sería digna de estudio la posibilidad de realizar liposucciones a los cerdos, sin sacrificarlos.

KS- Bueno, nos parece una idea un poco excéntrica desde nuestra perspectiva animalista, ya que eso implicaría hacer peregrinos juicios de valor sobre los deseos de los cerdos en cuanto a sus posibilidades de mejora estética personal. Además, por el momento el restaurante funciona bien, y nuestros clientes se conforman con que les den morcillas.

CM- Gracias por tu tiempo, Karl.

KS- Un gusto, Cork.



“Schweinliebling”
Vegetarische Blutwürtsche Restaurant

Fuldastraße 69, Neukölln, Berlin.

Platos: 11-20 leros
Menú del día: 15 leros (dos platos, bebida, postre y/o café)

jueves, 31 de marzo de 2011



Estoy dejando de leer

y estoy empezando

a hablar con el Sol


















Foto: Harry Shunk

Costillas rotas: Yves Klein

lunes, 29 de noviembre de 2010

Hoola hop espacio temporal



-En la despensa tenemos una máquina del tiempo. Al lado de las butifarras y las conservas de acelgas, se encuentra el hoola hop que te transporta a otras épocas. Pasa a través del aro, quieres que te mande a la belle époque?

-Si, claro, pero... cómo me tengo que conmportar?

-Bueno, tienes que moverte así, y así... tose ligeramente, con aire tímido. Lo vas a hacer muy bien.


Foto: playa de Tánger, autor...? La belepok

martes, 9 de noviembre de 2010

La playa tenía forma de manzana



(2009)

Lo que te lleva a destruirte, a reinventarte,
en los más hondo de tus logaritmos, es tan endógeno, que hay que bucear durante días,
vidas,
para encontrarlo.


A veces.

En lo más íntimo de nosotros, llevamos lamentos de nuestros padres,
ilusiones de nuestros abuelos.


Nos cuesta creer,
saber,
que tenemos antepasados comunes con el chimpancé,
o el orangután.


Lo verdaderamente fascinante es que nuestros antepasados fueron peces, y si miramos más(r) adentro, un poco más abajo,
que descendemos de protozoos,
pero más allá aún,
de aminoácidos flotando sobre el agua de los oceanos.





Veo una pececilla prehistórica,
la llamaré Adama.


Un pececiño compañero,
Evo,
surgido de sus escamas,
nada y le hace carantoñas,
moviendo sus protop(i)ececitos:

"vamos a salir del agua".


"Vamos a ver qué pasa si montamos en aquello que sobresale,
allí al fondo".

No tenían la palabra. No les hacía falta todavía.

Si hubieran hablado, uno le habría dicho al otro:
"Adama, creo que el Mar es redondo. Si salimos a tierra firme, y la atravesamos, llegaremos de nuevo al mar.

A otros mares, más calientes, con mejor plancton".


Adama y Evo construyeron huesos más potentes (carabelas),
brazos para moverse por la arena (en la proa),
piernas para correr sobre las rocas (en la popa).


Al principio no creían en mares redondos.
Creían que el mar era plano, que terminaba en un desierto de arena,
donde aguardaba la asfixia, la muerte.

E pur, si muove.
Muóvete, le dijo Evo a Adama.
Muerde el anzuelo.
Descubre el nuevo mundo.

Y la pececilla Adama mordió la arena y vio la vida del ser humano.
De los dinosaurios.
Anfibios que se convertían en reptiles,
reptiles que se convertían en mamíferos,
mamíferos que se transformaban poquito a poco en otros mamíferos,
que morían en las trincheras de la Vendée, que se amaban en sótanos bajo las bombas,
bajo la metralla sobre lonas en camionetas.
Hombres abrigando a sus hijos para que las bacterias (los abuelos) no les pillen desprevenidos, mujeres que nutrían sus cuerpos gélidos con chocolate, pasta, pesto.
Asia Argento se depila el sexo,
fuma un paquete de cigarrillos, uno tras otro,
Gagarin flota sobre el espacio tiempo
Neil Amstrong pisa un satélite,
Mao Tsé Tung declara el gran salto adelante,
las cámaras de gas arrojan la muerte en estado gaseoso sobre los hombres,
John Lennon muere salpicado por balazos en estado sólido,
Fleming inventa la penicilina.

Todo esto y todo lo de más allá pasan un momento por las pupilas de aquel pez primigenio, mientras sale del agua.

La playa tenía forma de manzana.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Inauguración (coños y puertas sobre tonos pastel)




Esa tarde,
nos apetecía tomar un par de copazos
La exposición del día era una colección de coños y puertas sobre tonos pastel.
El champán - o más bien cava
-o más bien vinazo,
es siempre el mismo.
A veces hay panchitos,
a veces hay salmoncete y dátiles con bacon, suprema mariconada de tapa donde las haya.

La gente quiere tortilla y croquetas,
pero simula un interés algo distraido
por las copitas con raices germinadas de ginko biloba,
con un toque de gazpacho desestructurado.

El alcohol siempre está presente,
sean coños y puertas o fotos de puentes o presentaciones de libros sobre la insoportable
gravedad de las nuevas relaciones internacionales al alba del nuevo acuerdo internacional
sobre las nuevas relaciones climáticas internacionales.

Las chaquetas no hay donde dejarlas.
La primera copa se toma con un poco de incomodidad.
Ya sabe uno que en estos sitios llenos de pañuelos caros
abundan las sanguijuelas.
Y se resiste a dejar el abrigo a su alcance.
Pero la segunda copa,
con la calefacción a todo trapo,
da un caloruzo enajenante.
Y se deja el abrigo
al lado del bolso de una mujer
incómoda con sus tacones interminables.




Fotou

lunes, 18 de octubre de 2010

E un mondo difficile




Llegué a la piscina pensando que competiría con chavalas de mi edad, pero un error burocrático hizo de mi fecha de nacimiento 1932 en lugar de 1982, con lo cual mis contrincantes eran algo más experimentadas de lo que me imaginaba. A nivel muscular y aeróbico dejaban algo que desear, eso es cierto, pero iban dejando sus dentaduras postizas y toda clase de obstáculos para joderme cada largo muy sutílmente.
Foto: laure manaudou en gala.fr

sábado, 2 de octubre de 2010

La terapia de la Gestalpo

La terapia de la gestalpo no permite al paciente parlotear durante horas pues la vida es demasiado corta para ello.


La terapia de la gestalpo está especialmente indicada para los jóvenes desocupados y su método está basado en la cooperación entre el sector disidente de la Asociación española de terapeutas de la Gestalt y unidades antiterroristas de la guardia civil y los CRS franceses.


Los terapeutas de la Gestalt se encargan del noujáu clínico, y los agentes de los cuerpos represivos del estado se encargan de reprimir físicamente los cuerpos de los pacientes bajo la premisa de que la terapia con sangre, se interioriza.


Así, tras un pequeño interrogatorio del especialista acerca de los problemas psicológicos del joven, pura formalidad, entran en la habitación dos tíos armados con porras forradas de goma y empiezan a apalearle.


-te imaginas lo que puede llegar a ser la vida, cuando menos te lo esperas? -le dice uno de ellos, mientras le pega en las costillas y el estómago.


-y pensar luz- contesta el otro, sacudiéndole en la espalda mientras el compañero le da terapéuticas patadas en la boca.


Se levanta con una serenidad insospechada en la cama del hospital. Y entre los moratones de sus hombros, el jóven parece adivinar un hematoma con forma de sonrisa.


jueves, 30 de septiembre de 2010

Liberia Valenciaga





Rita Barberá y Charles Taylor, by Liberia Valenciaga




En días como este,
en que a uno los acontecimientos le superan,
en que el silencio es oro
y la palabra hojalata.
Donde ya no queda ética,
aún nos queda la estética,
o al menos la moda.

lunes, 9 de agosto de 2010

Quinqui beats

Esta tarde me he pasado por la exposición "Quinquis de los ochenta" de la casa encendida. Aunque olvidé en casa mis gafas de pasta, me han dejado pasar porque llevaba en la guantera mi chapa de los strokes de emergencia.
Me ha llamado la atención encontrarme, entre otras salas de la exposición, una proyección de "Colegas" o "Perros callejeros" o alguna de esas, en el momento en el que estaba siendo visionada por cuatro macarras, uno de los cuales andaba quemando una china de hachís para hacerse un porro. Si no hubiese entrado al mismo tiempo que los chavales, me hubiera planteado que se trataba de parte de la instalación. En cualquier caso, delante o detrás de las cámaras, el relevo está asegurado.
Todo fluye.

jueves, 22 de julio de 2010

Christo (I)



-Estás actuando en contra de tus intereses –le dije- Mi cuerpo es la inversión en bienes de equipo de tu negocio, imbécil.

Katia me volvió a sacudir con la pistola en la mandíbula y me dio una patada en los huevos.
Luego me metió el cañón en la boca mientras lamía la sangre que brotaba de mis labios.

-Joder –acerté sólamente a balbucear mientras escupía babas y sangre. El dolor no suele ser muy ocurrente.

-Me voy a recoger a Renaldo- dijo, y empezó a reir- tienes un aspecto lamentable, bien de equipo. Llama a un dentista.

Luego pegó un portazo.

Yo les hacía ganar mucho dinero. Pero a mi no me dejaban quedarme con más que unos mil o mildoscientos euros al mes con los que pagar el alquiler, alimentarme, enviar dinero a mi madre y a mi hijo y comprar todas las medicinas que necesitaba para su enfermedad, además de las que yo necesitaba para cuidar mis afecciones cutáneas. La contaminación atmosférica de París me despellejaba a diario como una salpicadura contínua de ácido clorhídrico, y tenía que cuidar mi piel constantemente para no defraudar las expectativas de mis clientas.

Me lavé la boca en el cuarto de baño y me cambié de camisa. Cogí la botella de ron y pensé en meterme un buche para desinfectar pero luego me arrepentí de ser tan salvaje conmigo mismo. Mientras metía la camisa ensangrentada en la lavadora, pensé que aún no había desayunado y fui a por los cereales. Nuevamente me sentí gilipollas. Cómo los iba a masticar? Salí de casa mareado por el dolor y me di cuenta de que no había cogido el móvil. Volví a entrar a por el, salí encabronado y al abrir la puerta del ascensor se me cayó por el hueco. También me abrí un dedo durante el golpe con la puerta.Un ostiaputa me salió espontáneamente mientras terminaba de abrirme paso. Luego saludé a mi vecina española y a su hijo.

El niño me miraba con cara de estupefacción mientras la madre blandía una sonrisa hipócrita y hacía como si mi cara de teleñeco hinchado fuera lo más normal del mundo.

-Qué le ha pasado al monsieur, mamá?
-Rafael, no seas indiscreto.
-No se preocupe, señora. A ti te falta un diente, verdad Rafa?
-Si
-Y qué pasó cuando se te cayó?
-El
ratoncito Pérez me trajo el disco de piratas del caribe

Me dicen que hablo el español con una extraña mezcla de acento cubano y eslavo. Cuando era crío estuve viviendo con mis padres en Cuba durante seis años. Mi padre era ingeniero electromecánico. Era un verdadero artista, según mi tío. Pero después de una última temporada trabajando para la central nuclear de Kozlodui fue prejubilado con una pensión que no le llegaba casi ni para comprar el periódico. El Estado asumió su compromiso de entrada en la Unión Europea de cerrar sus viejos reactores, y él se dedicó a tomar café y crear maquetas y puzzles de madera en tres dimensiones.
Cuando faltaba dinero en casa, encogía los hombros, sonreía y salía diciéndole a mi madre que no se preocupase, que se iba a coger un avión a Karachi para trabajar en el programa nuclear paquistaní. Después se iba a dar una vuelta y tomaba muebles abandonados en la calle para renovarlos y venderlos a los vecinos.

Katia me cobraba el alquiler el primer día de cada mes. Vivía en una habitación de dieciocho metros cuadrados, que debía compartir con otros dos tipos: otro búlgaro y un ucraniano. Normalmente no estábamos apelotonados, muchas noches terminábamos durmiendo fuera. A veces era a petición de las clientes, otras veces por petición propia. Katia nos permitía dormir fuera a condición de estar siempre localizables. Lo importante cuando posees un rebaño de humanos no es tenerlos encerrados en una cuadra, mientras los tengas agarrados por las pelotas. Con medios de control adecuados cualquier país del mundo puede parecerse a un patio carcelario por mucha montaña o playa que tenga.

Katia era al igual que yo, un subproducto de una sociedad desquiciada, aunque ella estaba en el lado correcto en su relación espacial con respecto al ángulo de tiro de las pistolas.
(...)
En la imágen: Johanna Wokalek

martes, 20 de julio de 2010

Diari de Reus

He llegado aquí rodeado de bryanairs homologables
de británicas macarras cincuentonas
con tatuajes y camisetas de jelouquiti ajustadas
que gritan y se fuman varios paquetes entre el aeropuerto y el risor de Salou
Reus es un conglomerado
de carne en salsa
casas de Gaudí
calles donde no se ha retirado la basura
fruterías
y locutorios

Reus es el viaje del modernismo fermentado.

viernes, 22 de enero de 2010

sábado, 9 de enero de 2010

Lo que me gusta de tu cuerpo*




Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.


*Jules Cortázar en "Lo que me gusta de tu cuerpo", Papeles inesperados, Edit. Alfaguara,
(Traducc. Aurora Bernárdez)

Vórtice: foto de la NASA

lunes, 9 de noviembre de 2009

The wicker man (1973)




Quien está en contra de los paraisos terrenales... no está en contra del paraiso a secas?

sábado, 17 de octubre de 2009

Gafapascismo*



hospitales en los que se obliga a los enfermos de pancreas a escuchar a los planetas;
ñiños en la escuela recitando de memoria las críticas de las películas de Jim Jarmush en los Cahiers du cinéma
bajo amenaza de ser atizados con reglas de pasta;
ejecuciones extrajudiciales de todo aquel que no lleve su chapa de los Strokes



*acuñado por Laura Camps de A.
Foto: Anna Karina, imágenes google

martes, 28 de julio de 2009

n° 95





"Toda comunidad necesita una casa abandonada"
Dijo: alguien
Foto: the Singing postman

miércoles, 15 de julio de 2009

Viol on chelo









Ingveldur es la prima de Fìngunnur, tiene diecinueve años y llegó hace un par de semanas a Berlín.



Ayer vino algo pensativa a la tertulia del Morena en la Wienerstrasse y ante las preguntas nos contó lo que le acababa de suceder. De camino hacia casa la había asaltado un hombre y tras hacerle propuestas tórridas y porcinas, se abalanzó sobre ella armado con un cuello de botella roto. Ante la resistencia de la chiquilla, el tipo le rajó el brazo.



Ingveldur le propinó una patada en las pelotas y le dejó tirado en el suelo retorciéndose de dolor. Y es que a pesar de que normalmente lleva zapatitos de bailarina, ayer llevaba sus doc martens con puntera metálica, heredados de la época punk de su hermana mayor y que esta le pasó al momento de nacer su hijo, porque los pies le crecieron un número y medio durante el embarazo. Hace falta pisar la Tierra con pie más firme cuando uno tiene un hijo y por eso la naturaleza provoca crecimientos plantares durante la gestación humana. Otras especies, como la mantis religiosa, se comen al macho después de la cópula. En cualquier caso, el problema es el mismo. Tener una cría. Aceptar la responsabilidad.


Ingveldur podría haber dejado al tipo retorciéndose de dolor en el suelo y correr calle abajo, pero antes de ello decidió recoger el cuello de botella roto y rajarle la cara.
-Para dejarle un recuerdo de ese día- dijo, mientras daba sorbos a su café con leche.

lunes, 6 de julio de 2009

DB




En el tren de la DB, corremos a las 17 horas y 15 minutos y acaban de dar los 290 kilómetros por hora. La lluvia se pasea en curvas de gotas por las ventanas del vagón cafetería, parecen curvas de consumo eléctrico interanual del pueblo alemán, o quizá cabellos húmedos de una indígena primigenia.


Cuándo se puede hablar de indígena primigenia?

Unos dirán que sería el equivalente a la Lucy germánica, es decir, un ejemplar de hembra de australopithecus, otros dirán que primigenia sería aquella primera mujer brandenburguesa del neolítico que se aferró a un pincho de barbacoa primigenio con el que asar un jabalí primigenio para su prole primigenia.


Yo siento primigenio como el momento en el que una bárbara, escapando de las legiones romanas, se separa de su pueblo y familia y se adentra en el bosque y la lluvia la sorprende con una furia que sacia sus ansias de agua y frío en la piel. Esa clase de indígena primigenia que en medio de una angustia enorme, sólo encuentra en la lluvia torrencial el único fenómeno externo que se puede meter hasta sus huesos y curarla, por el espacio de un momento.

miércoles, 1 de julio de 2009

Patios insaciables


a veces es necesario

sentarse en una terraza improvisada

en un patio rodeado de escombros

y compartir una cena de carne a la barbacoa

con alguien que utiliza ensalada de pollo asado
como acompañamiento para la carne a la barbacoa



domingo, 7 de junio de 2009

Camareras y elecciones europeas



El otro día Kikkoman colgó un artículo sobre George Clooney y su afición por las camareras; a ello siguió un racimo de comentarios de conocidos que mostraban su simpatía y/o compasión por George, a la par que se declaraban como él, fans de las mujeres que desempeñan el noble oficio del camareteo.

Si bien se trata de una tendencia erótica individual plausible, a nivel agregado es un gusto o predilección inconsciente- y estadísticamente sesgado.

Me atrevería a decir que todos nosotros, o todos aquellos (utilizo aquellos en género neutro) a los que nos gustan las mujeres, nos hemos sentido en algún momento de nuestra vida fascinados por una camarera. En cambio, también me atrevería a decir que casi ninguno de nosotros se ha sentido atraído en algún momento de su vida por una taxidermista. Ante este hecho sorprendente, caben varias explicaciones.

Una sería que nos de miedo la idea de terminar viviendo con una mujer con la formación necesaria para transformarnos (literalmente) en un trofeo. Por qué no creo que sea esa la explicación acertada?
Cualquiera que haya leído las tapas de cualquier manual de dinámica de la atracción humana se dará cuenta de que eso en la mayor parte de los casos es un añadido innegable de morbo, insano y eficaz.

Otros pensarán que la gente no liga con taxidermistas porque no es una profesión muy común.
Bueno, esta explicación se acerca un poco más a la verdad pero no termina de ser correcta.

La verdad es que por mucho que nos encontráramos con taxidermistas de ensueño por la calle a todas horas, ninguna de ellas lleva un cartel en la cara que diga "hola, me llamo Berta, soy taxidermista". Como tampoco lo lleva una ingeniera química que trabaje en una planta de tratamiento de aguas fecales. Lo cual no quiere decir que sean menos atractivas que una camarera.

Lo que nos hace enamorarnos de camareras es el trato frecuente con el gremio, y la impresión de que nos gustan las camareras, tiene la misma raiz. Lo cual puede suceder también con las enfermeras -especialmente si el individuo tiene la salud frágil y se pasea por hospitales con frecuencia- las fruteras, las dependientes y en general toda profesión que implique trato con el público eliminando el misterio con respecto al oficio de la mujer admirada.

La gente que lleva años asistiendo a clases de tai chi, tiene más probabilidades de terminar diciendo algún día "me vuelven loco las profesoras de tai chi", igual que la gente que va a librerías a menudo de acabar exclamando "me encantan las libreras!". Porque claro, cómo se va a fijar uno en las monitoras de tai chi si en su puñetera vida ha estado en contacto con profesoras de tai chi.

El roce hace el cariño. Y cuando la tía que te sirve el café todas las mañanas en la cafetería de la esquina, es "aspirante a modelo" -profesión ridícula donde las haya- sentirse atraido por las camareras no tiene ningún misterio. Es más, George, resulta baratero y previsible.

Hasta aquí su lección de camarenomics.

xxx


Bueno, muchos os preguntaréis a qué viene lo de las elecciones europeas. Lo que estaba pensando es que decir que nos gustan las camareras es al final como decir que a los españoles les gustan las votantes del PP o del PSOE.

Si un tío tiene cuatro novias durante su vida y resulta que tres eran del PSOE, quizá no sea porque una curiosa tendencia erótica le lleva a sentirse irremediablemente atraido por las fans de Zapatero. Puede simplemente que sea un problema demográfico, y de percepción.

Si alguien tiene cuatro novias y tres son desencantadas y no votan, o son anarquistas, o todo junto, probablemente no diría "a mi me gustan las que se abstienen". Porque a pesar de que la abstención es la opción política mayoritaria en el país, la abstención es un rasgo que pasa más desapercibido. Como las taxidermistas.



*Foto: Hannah Herzsprung, protagonista del peliculón "Vier minuten".

En algún momento de su vida, durante sus estudios, fue camarera... le seguirá gustando a sus antiguos clientes aunque ahora sea actriz...? Y si en vez de actriz fuera maestra infantil...? O abogada...?