jueves, 19 de junio de 2008

Elena


-¿Sabías que soy india de cuarta generación? Mi abuelo vivía en una comunidad indígena. Eran tiempos en los que los políticos colombianos no cesaban de pasearse entre los indios para hacerse la fotico y supuestamente promocionar sus derechos civiles y al voto. Durante una de esas visitas, mi abuelo, que por aquel entonces tendría unos diez u once años, se agarro al Doctor Aurelio Bonarés y le dijo parce, yo quiero estudiar. Aurelio Bonarés, después de hablar con mis bisabuelos, recibió su visto bueno para llevarse al pequeño a Purificación. Allá mi abuelo estudió el bachillerato, bueno, era un bachillerato en el cuál te preparaban para ser profesor, la Escuela Normal.
-Si, como en Francia.
-¿Ah, se llama también así? Siempre me pareció un nombre absurdo, teniendo en cuenta la alternativa...
-Si, ya te comenté un día que Colombia parece a veces haber sido una colonia francesa y no española. Colombie n°5.


-Tan huevón... Bueno, el caso es que Andrés, o sea mi abuelo, estuvo trabajando como profesor de matemáticas en varios colegios de la región. En Ibagué conoció a mi abuela, y allá vivieron el comienzo de su romance, a escondidas de mi bisabuelo, porque él no aceptaba que su hija se comprometiese con un indio con la cabeza puesta en la luna. Una noche, borracho, estuvo a punto de matarlo. Lo de la cabeza de mi abuelo en la luna era bastante literal, desde que se compró aquel primer telescopio con un préstamo de un compañero… ese cachito de telescopio que le hacia falta y siempre colocaba en cada despacho de universidad por el que pasaba acá en Europa. Por muchos medios que tuviera a su alcance, el decía que nunca volvio a ver las estrellas tan cerca como allá en su tierra...
Cuando escucho a mi mamá hablando de mi abuelo hay veces que tengo la impresión de estar leyendo a García Márquez.
Pero Gabo sólo se encarga de levantar acta de la vida cotidiana en Colombia. Eso del realismo mágico es una cagada de invento de universitarios con mucho tiempo libre. Los libros de ese hombre son naturalismo puro y duro, m´ijo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo por fastidiar un poco.
Del ENS se supone que salen las elites invsetigadoras de Gabacholandia. Los profesores creo que suelen salir de la Universidad.

Y los suburbios los crearon para tener algún día un equipo decente de fútbol.

Go Celtics!!

Anónimo dijo...

La Escuela Normal en Latinoamérica no tienen nada nada nada que ver con la de Francia.
La Escuela Normal era (¿es..?) apenas un poco más digamos mejorcilla que el bachillerato de toda la vida. Servidora la hizo allí y el señor Cortázar ídem.
Antiguamente de allí salían los profesores y maestros, ahora ya no, evidentemente.

Bicus bicus (molta calore in barcelona, necesito mi dosis de lluvia y frío lo más rápido posiblerrr!!!)